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Cinco estrellas para un achaflanado efectivo

El achaflanado es quizás la operación más común en el corte de metales. Los encontramos en prácticamente todos los procesos de maquinado. Los chaflanes y, en menor grado, los filetes están presentes en casi todas las esquinas externas e internas de las piezas. Los chaflanes son más fáciles de maquinar que los filetes, lo que explica por qué prevalecen. Estamos tan acostumbrados a la presencia de chaflanes en los bordes de diversos productos que a veces no recordamos la importancia de estas superficies inclinadas relativamente pequeñas. Los chaflanes evitan lesiones en las manos, facilitan el montaje, reducen la concentración de esfuerzos y constituyen elementos necesarios del diseño de los productos.
Tradicionalmente, el achaflanado se considera una operación sencilla. Por lo general, se realiza con diferentes herramientas de corte, que no requieren ser muy sofisticadas. Representantes típicos de tales herramientas pueden ser una herramienta de torneado recto, un cortador de fresado con ángulo de corte a 45° o una broca a 90°. Al mismo tiempo, el campo de aplicación de las herramientas de achaflanado rotativo no se ve limitado por las operaciones de achaflanado típicas; También incluye la remoción de rebabas y biselado, avellanado y maquinado de desahogos, achaflanado en retroceso en agujeros y a lo largo de bordes, maquinado de desahogos y corte en V, barrenado con corte interrumpido y taladrado de centros. Una herramienta rotativa de achaflanado es extremadamente versátil y, en un escenario ideal, debe ser capaz de realizar todas las operaciones de maquinado mencionadas de manera efectiva y eficiente. Sin embargo, diversas limitaciones objetivas, principalmente dimensionales, ofrecen serios obstáculos a la creación de la herramienta perfecta y las soluciones existentes están lejos de ser ideales. Para diseñar herramientas de chaflán modernas y superar estos desafíos, es fundamental comprender las características preferibles de la herramienta desde el punto de vista del cliente. Especialmente en el achaflanado, que pareciera tan simple que a veces se ignora, los fabricantes solicitan a los productores de herramientas de corte soluciones sencillas, productivas, rentables y versátiles.
Este enfoque resuena con el concepto de herramientas inteligentes avanzadas de ISCAR. Siguiendo este principio, la compañía ha desarrollado diversas herramientas rotativas para operaciones de achaflanado.
MULTI-MASTER, la familia de herramientas ensambladas de ISCAR con cabezas de corte intercambiables, ofrece varias opciones de achaflanado. Las cabezas económicas MM H de dos gavilanes y las MM E rectificadas de gavilanes múltiples aseguran el achaflanado y la eliminación de rebabas efectivos, especialmente para el corte de áreas o piezas de tamaño relativamente pequeño. La cabeza multifuncional MM HCD (Fig. 1), sumamente popular, es adecuada para el maquinado eficiente de chaflanes externos e internos, remoción de rebabas, barrenado de centro y corte interrumpido, y avellanado. El secreto del éxito de esta cabeza es una excelente geometría de corte que combina ángulos de desprendimiento axiales positivos y negativos. El principio de diseño incluye un ángulo de desprendimiento axial positivo y ofrece un filo de corte fuerte y un excelente conformador de viruta para garantizar un corte suave y ligero, incluso bajo condiciones de maquinado difíciles, y un flujo de viruta confiable. Las cabezas en forma de cola de milano (Fig. 2), otro producto MULTI-MASTER, están disponibles con ángulo de incidencia a 45°, 60° y 75°. Pueden maquinar ranuras o ranuras tipo cola de milano y realizar operaciones de achaflanado en retroceso; El diseño múlti-diente de las cabezas garantiza una alta productividad al realizar esta operación.
Para todos los fabricantes, es una opción preferible poder barrenar agujeros con chaflán de una sola pasada, por ejemplo, en operaciones de barrenado/pre-roscado. La operación se puede realizar aplicando una herramienta para mandrinado de agujeros combinada con características de barrenado y avellanado (Fig. 3). Sin embargo, el gran número de profundidades de agujeros limita significativamente las capacidades de la herramienta y técnicamente requiere fabricar muchas versiones de herramientas especiales, cada una adaptada a un tamaño de agujero específico. Este problema se supera ajustando un anillo de achaflanado al cuerpo de una broca estándar ISCAR CHAMDRILL, en la posición deseada, según la punta de la broca; configurando así una herramienta que puede realizar barrenado y achaflanado en una sola operación.
El diseño de una de nuestras herramientas de achaflanado está destinado especialmente a pequeños fabricantes y talleres de mantenimiento. Este es un cortador vertical de achaflanado versátil, con un ángulo de filos de corte ajustable. El cortador vertical utiliza un cartucho rotativo que lleva un inserto intercambiable. Debido a la capacidad de ajuste del filo de corte, la herramienta permite fresar chaflanes a varios ángulos y elimina la necesidad de diferentes herramientas para diferentes ángulos de chaflán. La escala de ángulos, grabada en el cartucho, hace que el ajuste sea simple y amigable. Sin embargo, el "costo" de esta alta versatilidad es contar con un solo filo para achaflanado: el diseño ajustable multifuncional proporciona solo un diente de corte.
La familia de cortadores para fresado intercambiables CHAMFMILL que ISCAR lanzó al mercado recientemente se diseñó para el achaflanado frontal y en retroceso (Fig. 4), con aplicaciones que incluyen el maquinado de pequeños chaflanes externos e internos y la eliminación de rebabas. El elemento clave de la familia de productos es el inserto pentagonal que utilizan los cortadores. El inserto de forma de estrella ofrece 10 filos de corte: 5 para achaflanado frontal y 5 para achaflanado en retroceso.
Aunque parece muy sencillo, el diseño de las herramientas de achaflanado efectivas debe tomar en cuenta diversos factores, incluyendo si los chaflanes son externos o internos, cortar bordes afilados y eliminar rebabas, chaflanes en agujeros, productividad, versatilidad, etc. ¿Cuál herramienta se puede considerar un producto de cinco estrellas? Se podría decir que la mejor herramienta para achaflanado es aquella que los clientes eligen según sus necesidades.

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